Escribir para sanar

Herramientas, reflexiones, ejercicios, divagaciones e informaciones sobre el uso de la escritura creativa con fines terapueticos.

jueves, agosto 24, 2006

La experiencia del diario de sanación: 24/08/2006

Hay sueños de sueños. A veces son crípticos y uno puede pasar horas jugando a decodificar las imágenes y otros, pese a su valor simbólico, son vívidos.

Anoche tuve uno de los segundos.

Una amiga mía estaba embarazada, tendría un hijo mío. Nos encontrábamos en una clínica ya que ella iba a realizarse un aborto, no sé bien por qué razón.

Allí el sueño tomó el camino de la ciencia-ficción: el procedimiento de aborto consistía en colocar unas especies de paletas en su espalda y las paletas, aparentemente, emanaban un tipo de ultrasonido que hacía el trabajo. Yo estaba observando pero, en realidad, no me sentía ni preocupado porque ese niño naciera o no, por lo tanto, ni apoyaba ni censuraba el aborto.

De repente hay un quiebre en la secuencia que recuerdo. El aborto no se lleva a cabo y pasa el tiempo. Mi amiga tiene el vientre muy abultado.

Pero, de repente, estábamos caminando y, por un descuido, mi amiga cae sentada y emite un grito, nos vemos a los ojos y sabemos que algo le pasó al niño. De entre sus piernas sale un líquido blanco, algo espeso.

No siento ni tranquilidad ni agitación por ese aborto accidental. Sólo la certeza de que no había nada que hacer y una especie de vacío.

Allí termina el sueño.

Constantemente nuestro subconciente nos cuenta interminables y abigarradas historias, pero no son sólo entretenimiento, hay que escuchar y comprender.

1 Ejercen su derecho a la palabra

At 7:31 a. m., septiembre 16, 2006, Anonymous kasandra comentó...

Sería interesante si hubieras dejado por aquí alguna constancia de la relación que te une a esa aniga, de los sentimientos, de si estabas preocupado por ti con respecto a algo, si en la televisión viste alguna noticia, si ... si ... si... en casi todos mis sueños, cuando cuento con todos esos datos, lo que descubro es que tengo miedo o alguna preocupación que mi cerebro durmiente, se encarga de seguir moliendo por mí :)

No quería que saliera esto que escribí. Ya sé que tú no tienes por qué aportarnos ninguno de esos datos. Pero sentí que tu análisis, si es cierto el tema de escribir para sanar, se quedaba a medio camino. Aunque a lo mejor a ti te basta llegar a su umbral y por cuestión de intimidad prefieres luego guárdartelo sólo para ti. Y por otra parte algo muy sano

Un saludo

 

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